Código fuente: ¿Qué es y cómo validarlo?

Código fuente: ¿Qué es y cómo validarlo?

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En el mismo momento en que te sientas y miras la pantalla de tu ordenador conectado a internet o andas usando un sistema operativo cualquiera, debes saber que estás trabajando con un conjunto de símbolos que se denomina código fuente. Lo mismo da si es la pantalla de un smartphone o una tablet.

¿Qué es el código fuente de una página web?

Entendemos el código fuente como el conjunto de archivos que, en unión, contiene un grupo de instrucciones precisas que se basan en lenguajes de programación. Así pues, se usa para compilar diversos programas informáticos de manera que, usando dicho código, ejecutan las acciones para las que han sido programados.

También lo consideramos como un texto legible para el ser humano que se redacta como lenguaje de programación. Su objetivo final es la creación de las disposiciones y normas que el ordenador traducirá a su lenguaje propio como base de programas, softwares, páginas web, apps, etc.

El primer paso que todo desarrollador web debería tener en cuenta a la hora de realizar una página web, es crear un código fuente validado según los estándares del W3C. Un código fuente validado es la base para un diseño web de calidad que a menudo se olvida o se coloca en segundo plano en favor de pesados scripts y funcionalidades que lo único que nos ofrecen con seguridad es un rendimiento de velocidad de carga de menor.

Así pues, un código fuente bien implementado e indexado es realmente importante no sólo para que la página web que tengamos entre manos se visualice correctamente en todos los navegadores, sino también para que esta esté optimizada y se facilite el acceso de los robots de los buscadores.

Recordemos, además, que todo ordenador, aunque sea un simple PC doméstico o un terminal móvil llamado smartphone, trabaja con sistema binario. Es decir, es el célebre lenguaje de 1 y 0. Si pensamos en funciones como encendido y apagado, por ejemplo, es más fácil entender su secuencia de doble uso.

Estas secuencias son las que indican al equipo lo que debe hacer. Así pues, a lo largo de los años han ido apareciendo diversos lenguajes de programación. Entre los más conocidos encontramos Java, BASIC, Python, JavaScript, C, C++, Pascal o PHP, entre otros muchos.

 

Licencia del código fuente

Continuamos ahora explicando en qué consiste la licencia del código fuente. En este caso nos estamos refiriendo a una licencia de software que facilita que los archivos binarios y el propio código fuente puedan ser modificados. De esta forma se podrán distribuir con libertad sin pagar al autor original.

Existen diversos tipos de licencias. Y es que algunas pueden incorporar restricciones, siempre que se mantenga el nombre de los autores, o tal vez repartiendo su manejo a través de la creación de una declaración de derechos de autor.

A veces, también es posible que las licencias permitan ciertas modificaciones del código, ya que se permite su uso únicamente en casos de utilización personal o no comercial en la redistribución del software en cuestión.

Es muy común encontrar licencias como las de Open Source Initiative, que son de código abierto, y que se basan en Open Source Definition y se pueden usar libremente.

Sea como fuere, puedes buscar software de dominio público como el que acabamos de comentar, para no tener que pagar nada por su uso. De lo contario, encontrarás otras opciones como son Microsoft Reference License, también llamado MS-RL, que no es compatible con Open Source Definition y que exige pago por ser licencia de código compartido y que es muy restrictiva en su uso.

Propósitos del código fuente

Para que un ordenador pueda comprender las órdenes que le envías, es necesario que los comandos sean traducidos al código de la máquina, como ya hemos ido desvelando a lo largo de este artículo.

Así pues, este traductor que interpreta las órdenes que le enviamos a un programa, a un software o una web, tiene que realizar básicamente dos labores:

  • Compila: es decir, compila todo el código que le enviamos para que el procesador sea capaz de comprender qué queremos de él y cómo puede ejecutarlo. Así pues, es un código que acaba por ser almacenado como si fuese un archivo ejecutable.
  • Interpreta: ya lo hemos dicho, pero es importante recordarlo. Se interpreta cada línea del código fuente de una página web para luego ser ejecutado de forma directa. Recuerda que esta segunda parte es algo más lenta que la compilación y traducción, ya que para ejecutar hace falta una cantidad de memoria bastante notable.

Recuerda igualmente que el código de una página web es el término que definirá la estructura básica del site. No obstante, la misma no se basará tanto en el lenguaje de programación como en el lenguaje de marcado HTML. Es decir, este último es el que establece la forma en que se van a estructurar los contenidos.

Veamos un ejemplo para ilustrar el punto anterior. Será el código HTML el que va a definir cada encabezado, cada negrita, cada párrafo, cada subrayado, etc. O sea, que el documento HTML no puede ser considerado como un programa en sí, aunque sí que podrá incluir de alguna forma un código JavaScript, por ejemplo, hecho que también será aplicable en otros lenguajes de marcado, digamos, por ejemplo, el XML.

Organización del código fuente

El código fuente de una web o un software debe cumplir con una organización específica para adaptarse perfectamente a las convenciones más allá del lenguaje que se esté usando. De lo contrario, no sería válido.

Los lenguajes hoy en día ya no se crean de la nada. Usamos los existentes. Por eso tenemos que ser conscientes de que ciertos elementos van a aparecer de forma reiterada.

Dicho esto, así se organiza el código fuente de una página web, un software, una app, etc.:

  1. Comandos. Son las instrucciones que se envían, o sea, la base de todo. Se indica lo que tiene que hacer según las órdenes recibidas.
  2. Variables. Espacios en los que insertar datos. Son referentes a través de la asignación de nombres.
  3. Comparaciones. Son decisivas en las estructuras de los programas. Son consultas que funcionarán dependiendo del esquema de causa y efecto siguiendo un principio lógico de proposición.
  4. Bucles. Consultas que son constitutivas de creación de bases para bucles de texto fuente. Es un comando que se repite hasta alcanzar valores determinados para que el programa abandone el bucle y ejecute lo que quede de código.
  5. Comentarios. Se permite comentar con ciertas líneas dentro del código, que luego el programa puede no tener en cuenta. El autor los introduce como texto fuente para él, o para un desarrollador que en el futuro trabaje con ese código.

Historia del código fuente

Conozcamos a continuación una breve historia de los lenguajes de programación que, por sorprendente que parezca, tienen ya varias décadas si los computamos en años de vida. Veamos de dónde vienen:

  1. Antes de 1940. Nos podemos remontar a 1801 para conocer la máquina del telar de Jacquard, que ya usaba tarjetas con orificios que representaban movimientos de los brazos de tejer. Luego, en 1843, Ada Lovelace encontró en su traducción de las memorias del matemático Luigi Menabrea que un tal Charles Babbage proponía la construcción de una máquina analítica. Con la misma se podrían calcular los números de Bernoulli, por lo que muchos la consideran la primera computadora de la historia.
  2. A partir de 1940. No obstante, no es hasta la década de los 50, después de que apareciera Enigma, la máquina que ayudó a los aliados a ganar la II Guerra Mundial de la mano de Alan Turing, que aparecieron los primeros lenguajes modernos de programación, llamados FORTRAN (1955), LISP (1958) y COBOL (1959).
  3. A partir de 1960. Desde entonces, aparecen numerosos lenguajes. Por ejemplo, Ensamblador, que usa palabras y números. CISC para aportar instrucciones. RISC es eficiente energéticamente. Y ya, en 1980 en adelante, aparecen códigos como C++, que no dejan de crecer a partir de los años 90 con la llegada de internet, por lo que se adoptan nuevos lenguajes como Java para la creación de softwares online, páginas web, etc.

Cronología Open Source

¿Cómo validar el código fuente o HTML de una web?

A la hora de validar el código fuente para saber si es correcto tenemos que hacer uso de una herramienta. Existen diversas opciones, algunas online, otras a través de softwares que podemos utilizar para comprobar un código HTML, por ejemplo.

Entre los editores que comprueban y actúan como un validador HTML de código fuente, podemos usar programas para PC o incluso para Mac. No obstante, los expertos recomiendan el servicio online W3C. Hay muchos más, pero este es el más usado.

¿Qué tiene el servicio W3C para ser el servicio online preferido para validad un código web? Principalmente su autoridad. Además, es actualizado de forma regular y pertenece al consorcio internacional World Wide Web Consortium, que está compuesto por expertos e investigadores pioneros en la materia.

Veamos cómo usar brevemente el validador HTML de W3C para comprobar el código paso a paso:

  1. El primer paso es acceder al servicio del Validador HTML.
  2. Acto seguido, puedes ingresar la dirección de la página.
  3. También puedes indicar la ruta hacia una web que esté en nuestro equipo si todavía no está disponible online.
  4. O bien puede pegar para comprobar el código HTML en el cuadro de texto adjunto.

Herramientas para validar HTML o crear el código fuente de tu web

Dicho esto, os presentamos a continuación un par de aplicaciones más que se pueden utilizar para monitorizar el código fuente de nuestros desarrollos para obtener páginas de mayor calidad.

  • HTML Validator. Es mi add-on de Firefox preferido para realizar las correcciones necesarias en el código fuente. En todo momento nos indica en la parte inferior derecha, el número de errores y avisos que tenemos en la página que estamos visualizando. Sin duda, muy recomendable.
  • Site Report Card. Esta aplicación online es sin duda una de las más completas y nos permitirá comprobar desde las Meta Tags hasta la obtención del tiempo de carga de nuestra página, pasando por conocer la popularidad de nuestros enlaces, la existencia de enlaces rotos, chequear nuestras palabras clave y, como no, validar la sintaxis de nuestro código fuente.

Aquí tienes, a grandes rasgos, todo cuanto has de saber sobre el código fuente, su validación HTML e incluso su historia. Deseamos que este contenido te haya resultado útil y entretenido.

Fuentes : BBVA Innovation Center, Pasos por Ingeniería, Universidad Politécnica de Valencia, Martin R.

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