Imagen de Álvaro Peredo Ballugera
Álvaro Peredo Ballugera

KIT DIGITAL. Mi (desagradable) experiencia como (casi) agente digitalizador. PARTE II

Kit Digital experiencia agente digitalizador
Álvaro Peredo Ballugera

Contenido escrito y verificado por:
Álvaro Peredo Ballugera

Última actualización: 24/08/2026
Tabla de Contenidos

El Kit Digital y por qué no me convertí en agente digitalizador

En un artículo previo expuse mi experiencia como empresa tratando de solicitar el Kit Digital. También comenté mi experiencia desde el prisma de una empresa que recibe a clientes rebotados tras haber recibido los «servicios» del Kit Digital.

Como ya expuse en el primer artículo, son experiencias propias y por supuesto, estas no significan que todo lo que he contado y viendo en estos años sea algo generalizado y sistemático. Son simplemente las experiencias que he vivido personalmente y profesionalmente.

En esta ocasión expondré también mi experiencia tratando de convertirme en agente digitalizador desde Galerna Estudio – Agencia Marketing Digital Asturias.

Paradójicamente, la iniciativa del «gobierno progresista» que venía a levantar al país para «salir más fuertes» todos los trabajadores y empresas «más vulnerables», resultó (sorpresa, sorpresa) tener el efecto contrario.

Son las grandes empresas, bancos y negocios que nada tienen que ver con el sector tecnológico o del marketing, las que han salido más beneficiadas por el programa del Kit Digital.

Y es que para que una pequeña empresa o un autónomo pudiese trabajar con clientes que quisieran «digitalizarse», necesariamente tenías que ser «agente digitalizador».

Y como mi caso y el de la gran mayoría de pequeños autónomos y pequeñas empresas, ahí como no, estaba la trampa propagandística de nuestro «gobierno resiliente» que ningún «periodista de investigación» se digno a exponer en toda su hipocresía y cinismo por razones evidentes.

Al final, quienes han presumido durante años de ser el gobierno que más ha apoyado a las pequeñas empresas y autónomos, desarrollaron un único criterio «clasista» (el de los ingresos y facturación) que los excluía de poder prestar servicios bajo el Kit Digital, en favor de aquellas empresas y negocios que, oh casualidad, resultan ser los más atacados por la propaganda oficial y de sus medios afiliados.

Ser agente digitalizador o no ser. Esa no es la cuestión

Empecemos por el principio.

El programa del Kit Digital fue desarrollado, como hemos visto en el primer artículo, para «digitalizar» a las empresas. Pero para «digitalizar» a las empresas se necesita un «digitalizador».

El digitalizador es el profesional autónomo o la empresa que se encargaría de llevar a cabo los servicios solicitados por aquellos solicitantes de la ayuda del Kit Digital.

A esta figura se le dio el nombre de «agente digitalizador», la «empresa o entidad autorizada para ofrecer servicios de digitalización a pequeñas y medianas empresas (pymes) en el marco del programa Kit Digital»,  y por «autorizada» se entiende que cumple con una serie de «requisitos» para poder participar en proporcionar dichos servicios financiados con fondos europeos del programa Next Generation EU.

Ya hablamos en el primer artículo de lo ridículo y absurdo que resulta hablar en el año 2024 de «digitalizar» a las empresas. Según el BOE del 30 de diciembre de 2021, «el proceso de digitalización de la economía constituye sin duda uno de los principales cambios tecnológicos de nuestro tiempo». [6]

Esta frase, en el año 2024, demuestra, sin ningún género de dudas, que el Estado y el gobierno español se encuentran a la vanguardia de la innovación tecnológica si consideran que la «digitalización» es «uno de los principales cambios tecnológicos de nuestro tiempo».

Como ser agente digitalizador Kit Digital
Como ser agente digitalizador en el programa del Kit Digital

¿Quién puede ser agente digitalizador?

Esta es una de las preguntas centrales de todo el programa del Kit Digital en lo que es la vertiente de los profesionales autónomos y empresas que se encargarían de implementar los servicios de «digitalización» a quienes solicitaran la ayuda.

Pero, ¿por qué esta es una pregunta central?

Porque el programa del Kit Digital se vendió como la forma de ayudar a los profesionales autónomos y las pequeñas y medianas empresas, que habían sido víctimas de la nefasta y negligente prevención y gestión, que condujo al gobierno a encerrar durante más de dos meses a todos los españoles en sus casas bajo sucesivos Estados de alarma, considerados más tarde inconstitucionales, y que han supuesto un gravísimo precedente de menoscabo a las libertades más básicas, sobre las que se fundamenta una sociedad libre y democrática.

Y es que resulta que el gobierno, que más políticas de «igualdad» ha implementado, impidió que muchos profesionales autónomos y empresas competentes en el sector, pudieran convertirse en agentes digitalizadores y poder ofrecer servicios a los clientes que solicitaban y les concedían la ayuda.

¿Y cómo lo impidió?, ¿no es algo claramente inconstitucional el negar el acceso en igualdad de condiciones a un programa de este tipo en los tiempos en que la «igualdad» se impone con calzador?

Veamos como el «gobierno de progreso» excluyó a profesionales autónomos y pequeñas empresas con muchos años de experiencia en el sector, en favor de los «más poderosos».

La letra pequeña para ser «agente digitalizador»

Para ser agente digitalizador, y, por lo tanto, para poder trabajar con los beneficiarios de las ayudas a digitalizar su negocio, se debían (y deben) cumplir ciertos requisitos:

  1. Estar al día con las obligaciones tributarias y de la Seguridad Social. ¿Lógico no?.
  2. Tener experiencia demostrable en la provisión de servicios de digitalización. ¿Normal no?. Sin embargo, como veremos, esta premisa no la cumplen muchos de los agentes digitalizadores, pero se hizo la vista gorda por los intereses que ya venimos comentando.
  3. Capacidad para proporcionar las soluciones tecnológicas que se contemplan en el catálogo del programa Kit Digital. Evidentemente.
  4. Contar con la infraestructura y personal necesarios para llevar a cabo los proyectos de digitalización. Perogrullada, dícese de «algo tan obvio y trivial, que sólo a Pero Grullo se le ocurriría decirlo. «Pero Grullo», es un personaje inventado, que sugiere a alguien que solo habla payasadas. Pero, una variedad de «Pedro», es el nombre que le dio nombre al «perico», o sea, loro. Grullo hace referencia a otra ave que mete boche, la grulla». [6]

Hasta aquí todo normal y muy lógico, ¿no?. Pero a medida que continuabas, leyendo los requisitos, te encontrabas lo siguiente:

  1. Disponer de una facturación acumulada de al menos 100.000 euros en los dos años anteriores a la presentación de la solicitud de adhesión, o de 50.000 euros en el año anterior, en proyectos similares a los que se desarrollarán en cualquiera de las categorías de soluciones digitales.
  2. En el caso de los autónomos sin trabajadores a su cargo, la facturación acumulada deberá de ser de al menos 70.000 euros en los dos años anteriores a la presentación de la solicitud, o de 35.000 euros anuales en el año anterior, en proyectos similares a los que se deben desarrollar. [7]

Parece que no es lo más lógico en un «gobierno de progreso» que presume de su tan cacareada «igualdad» y de defender a los trabajadores «más vulnerables», el fijar semejante requisito que dejaba de un plumazo fuera del programa a una gran mayoría de profesionales autónomos y pequeñas empresas.

Si se supone que, una vez más, bajo la propaganda gubernamental uno de los objetivos del Kit Digital, era relanzar a profesionales autónomos y empresas en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ¿Que sentido tenía excluir de esta forma a la mayoría de autónomos y pequeñas empresas?

Un traje a  la medida de las grandes empresas (y de las que ni te imaginas)

Como ya hemos visto, los profesionales autónomos y las pequeñas empresas, incluso algunas PYMES, lo tienen complicado o imposible para ser agentes digitalizadores.

No hablamos del proceso para solicitarlo, sino simplemente cumplir todos los requisitos.

Quienes sí cumplen y pueden acceder a convertirse en agentes digitalizadores (aunque no tengan ninguna experiencia en el sector) son, por increíble que parezca, las grandes empresas de sectores tan resilientes como la telefonía o la banca. Incluso, por su surrealista que parezca, «autoescuelas», empresas de «formación vial y la seguridad vial» podían ser «agentes digitalizadores».

Por extraño y surrealista que parezca cualquiera podía convertirse en un agente digitalizador, no importaba si tenías experiencia previa, o en palabras de la filóloga Carmen Calvo, «por razón de su expertitud».

Todo se reducía a la pasta, a la pasta que hubieses ganado en los años previos, pero más importante, a los impuestos y el expolio fiscal que pudiera obtener de ti el «gobierno de progreso».

Pero lo más triste y vergonzoso, es que muchas de estas empresas sin «expertitud» alguna, ni siquiera realizaban ellas los trabajos contratando a profesionales, no. Subcontratan estos trabajos a costes irrisorios (y calidades infrahumanas) para obtener los mayores beneficios.

Consecuencias del Kit Digital

Por las razones anteriormente expuestas, muchos profesionales autónomos y pequeñas agencias de marketing digital, vieron cómo sus clientes se desplazaban hacia las grandes empresas debido a la ventaja competitiva que el Kit Digital les proporcionaba.

Clientes con los que podías tener una relación de hace muchos años, haciéndoles un trabajo impecable y con unos precios ajustados, te dejaban de la noche a la mañana por otra «agente digitalizadora» más guapa para diseñar una nueva página web, tienda online o lo que fuera. Aunque no les hiciera verdaderamente falta.

En mi caso, y como tantos otros, esta exclusión para ser agente digitalizador, no solo supuso la pérdida de clientes con los que ya tenías una larga relación, sino también un montón de potenciales proyectos, clientes que querían trabajar contigo, pero al no ser agente digitalizador, no podías.

Otra consecuencia del programa, que iba a ayudar las pequeñas empresas y profesionales autónomos, ha sido como hemos visto en el punto anterior, un intrusismo profesional escandaloso, que por ejemplo, ofrecían presupuestos de páginas web, sin ningún tipo de criterio a precios desorbitados y fuera de mercado, que nada tenían que ver con la realidad del trabajo a realizar.

Como explica Nacho Baile Socio Fundador de Balui Digital, «Desde que se abrió el plazo de solicitudes hasta que se han empezado a conceder las primeras ayudas se han visto muchas cosas extrañas y de dudosa moralidad por parte de algunos de los Agentes Digitalizadores…Y es que, como no podía ser de otra manera, los carroñeros caza subvenciones están a la que cae y, el Kit Digital es el filón perfecto para ellos». [8]

Resulta grotesco por lo evidente de la estafa y burla que ha supuesto, que el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, haya beneficiado, principalmente a empresas tan resilientes como Movistar Empresas, Vodafone, Orange, el Banco Santander o CaixaBank.

El proceso (kafkiano) de solicitar ser agente digitalizador

Aunque en 2021, cuando se lanza el Kit Digital, no podía acceder a ser agente digitalizador por los criterios de facturación comentados, el segundo semestre de 2022 y el año de 2023, fueron muy buenos. Conseguí muchos clientes gracias a un intenso trabajo en posicionamiento en los años previos, que me permitió alcanzar, por los pelos, los criterios de facturación exigidos para poder optar en 2024 a ser agente digitalizador.

Ya había leído bastantes cosas sobre los problemas que implicaba también ser agente digitalizador en pequeñas y medianas empresas, por lo que no me hice ninguna ilusión.

Con todo y por curiosidad, quería conocer el proceso de acceso a ser agente digitalizador de primera mano, ahora que podía optar a él y saber a dónde llevaba todo este chanchullo grotesco.

Empecé probando tratando de realizar la solicitud a través de Internet, para lo cual necesitaba renovar mi certificado digital, teniendo que pagar 60 euros. Vamos, que para hacer cualquier gestión en «lo público digital» también hay que pagar. Nada es gratis a pesar del discurso habitual.

Y es que hoy todos estos trámites tienen que hacerse por Internet, presentar el papeleo físicamente es imposible, a pesar de que existen más funcionarios e inversión en burocracia que nunca.

Pero por Internet los trámites no son tampoco fáciles, ni sencillos. Parecen más un conjunto de obstáculos, que un mero trámite para aportar de forma rápida y sencilla lo que se requiere para corroborar que efectivamente cumples los requisitos.

Una de las primeras cosas que te impactan, es encontrarte un formulario con infinidad de datos que tienes que proporcionar, un proceso extremadamente tedioso.

Entre los primeros puntos que te sorprenden, es cómo un agente digitalizador podría ubicar su sede fiscal en cualquier parte del mundo y recibir ayudas públicas. Quizás me equivoco, pero así aparece en el formulario que me encontré al intentar realizar la solicitud.

En el proceso de solicitud, existe una pantalla en la que tienes que subir todas las facturas que acrediten que has facturado las decenas de miles de euros que se requiere para que entre a formar parte del selecto grupo de los agentes digitalizadores

Imagínate ser una pequeña empresa o un autónomo, trabajar principalmente con pequeños proyectos, y tener que subir describiendo cada factura hasta cubrir la cantidad requerida para que el sistema pueda aceptar la solicitud. Y todo ellos, rezando para que más de una hora subiendo facturas y rellenando decenas de campos, todo se envíe correctamente y no falle el envío.

Tras haber empezado a media tarde, dejé el proceso en el punto en que para cumplimentar la facturación requerida, tendría que haber seguido subiendo facturas hasta bien entrada la madrugada.

También tenía en mente, el haber leído ya muchas cosas, y no precisamente buenas, sobre los problemas que se encontraban los pequeños agentes digitalizadores en lo relativo a por ejemplo, cobrar los trabajos que realizaban, y como tenían que adelantar muchos de los costes de los proyectos que realizaban.

O como indiqué en el artículo anterior, para quienes solicitaban la ayuda, pagar el IVA de la ayuda recibida.

La información que me proporcionó también mi asesoría me terminaron de convencer de que lo más prudente era precisamente no hacerse agente digitalizador, ni facturar proyectos bajo el programa con el que los profesionales autónomos y pequeñas empresas «salíamos más fuertes».

Solicitar agente digitalizar países
Solicitud de agente digitalizar por países

La otra cara del agente digitalizador: Los problemas y costes que implica

Otro aspecto surrealista de las «ayudas» a PYMES y empresas, es que en no pocos casos, son las Pymes y autónomos son los que tienen que costear inicialmente el Kit Digital porque la Administración tienes sus particulares tiempos.

En una nota de prensa oficial emitida por la plataforma Afectados Kit Digital, que ya ha reunido a más de 400 empresarios en menos de dos semanas, los afectados informan que, desde el principio, han tenido que cubrir los costos del Kit Digital con sus propios ahorros. [1]

El problema para recibir pagos por servicios realizados al Estado o a alguna de sus administraciones siempre ha estado ahí. Pero en este caso, la falta de agilidad en proporcionar estas «ayudas» que empresas y trabajadores necesitan con urgencia, releva un desprecio absoluto y una falta de la tan cacareada empatía con la que los políticos se llena la boca.

Una vez más, vemos que una cosa son las palabras, las promesas iniciales, en definitiva, la propaganda, y otra cosa bien diferente la realidad cotidiana de los pequeños agentes digitalizadores.

Así pues, las experiencias de estos pequeños agentes digitalizadores, siguen el mismo patrón surrealista que se viene exponiendo tanto en este como en el anterior artículo. La «ayuda» consiste en que adelantes el dinero y el trabajo, y la Administración te pagará cuando le parezca. Quizás llegue cuando te hayas visto obligado a cerrar.

Ester, una de las afectadas que describió su experiencia, considera que «la gestión del ‘kit digital’ se está haciendo sin criterio técnico, sin criterio unificado. No se dan respuestas a las dudas, y además esas respuestas no tienen validez oficial. Estamos expuestos a unos tiempos de espera de enorme incertidumbre, con el peligro de que las empresas sean absorbidas por ‘kit digital’ y de que no podamos dar oportunidad a otros trabajadores que, de tener mayor volumen de bonos, generaría puestos de empleo».

Otro afectado, Ignacio, declaró cómo el año de desarrollo del Kit Digital, entre un 70 y un 80% de las facturas están aún sin pagar. «Ahí, en el olvido. Porque además es que no hay plazos establecidos de pago en este sector, mientras que el II y en el III es de 90 días». La falta de una comunicación fluida y agilidad ha sido siempre un constante por parte de la Administración, pero cuando estamos hablando de «ayudar» a empresas y trabajadores a que no pierdan su trabajo, la realidad parece dictar que las auténticas intenciones son todo lo contrario de lo prometido.

Las respuestas y la ayuda de la Administración en torno a dudas de tramitación o de pagos, están al nivel del trato que recibe el ciudadano común en sus habituales gestiones o procedimientos administrativos.

Es decir, falta de atención básica e incapacidad para resolver los problemas que se encuentran los trabajadores y las empresas por la, a menudo, absurda burocracia que provoca continuos retrasos, lo que se traduce en pérdida de dinero y recursos tanto en la propia Administración, como por supuesto, en las empresas.

Ignacio, otro afectado, recibió «tres respuestas idénticas del Servicio de Atención al Agente Digitalizador. Tres respuestas estándares sobre conceptos distintos entre validaciones, subsanaciones o expedientes que no avanzan. Y entonces el mensaje es: «Estimado usuario, en relación a su consulta, le informamos que continúa en curso y pendiente de respuesta. Nos comunicaremos con usted en el menor tiempo posible para informarle».

Es tal el despropósito de algunos casos, que algunas empresas se ven abocadas a cerrar, debido a que pasados incluso meses desde la finalización de algunos proyectos, aún no han cobrado ni vislumbran cobrar.

Propaganda Kit Digital
Propaganda Kit Digital

Una vieja historia conocida. Destrozar la competitividad y premiar a tramposos y amigos

A lo largo del último año, estamos viendo una gran cantidad de evidencias que muestran quienes han sido los grandes beneficiarios de los fondos europeos y las ayudas tras la pandemia, un gigantesco tráfico de influencias del que algunos salieron «más fuertes».

El programa del Kit Digital, aunque diseñado para impulsar la digitalización de las empresas españolas, ha acentuado la desigualdad competitiva entre pequeñas empresas, autónomos y grandes corporaciones. Es un hecho basado en mi experiencia propia y en lo que he podido conocer de otros profesionales y empresas.

Los requisitos del programa y la competencia desleal han creado un entorno donde los grandes jugadores han dominado a los pequeños, jugando en algunos casos con las cartas marcadas, y dejando a las pequeñas empresas y autónomos en una desventaja significativa.

Ausencia completa de fiscalización (de la pandemia y del Kit Digital)

El caso de la Pandemia, motivo del programa de ayudas

Tras la Pandemia se prometió una «completa auditoría» para que algo similar no volviera a ocurrir jamás. Dos años después, Sanidad continuaba retrasando la auditoría de la gestión de la pandemia porque no la consideraba «prioritaria». [2] Más recientemente, a finales de 2023, la «completa auditoría» quedó reducida a conclusiones tales como mostrar lo que ya todos conocíamos, que «no estábamos preparados y errores en la previsión, en la gestión y en la comunicación».

El informe destacaba «el riesgo probable de una nueva pandemia con virus de alta gravedad» sin aportar más datos que la mera afirmación en sí, e incidía en algo de perogrullo, aplicar un conjunto de medidas para «actuar cuanto antes y aplicar el principio de precaución para evitar o retrasar que el virus cruce nuestras fronteras y detectar precozmente los casos».

Estas medidas, mecanismos y protocolos de actuación, ya existían y habían sido definidos de forma muy precisa por un grupo muy destacado de profesionales civiles y militares, cuyos informes fueron completamente ignorados. [3]

Lo que se hizo es no aplicarlos, porque como el gobierno y sus socios declararon en numerosas ocasiones, las alertas que se estaban lanzando eran «exageradas», cuando no «histeria» generada por la derecha, la extrema derecha, y la ultra extrema derecha. A día de hoy no ha habido ninguna responsabilidad política gubernamental por no haber aplicado los protocolos tal y como estaban definidos.

Además, la auditoría proponía aplicar estas medidas ya presentes en los Planes de emergencia de pandemias, en los próximos dos años, demostrando que sigue sin ser una prioridad y poniendo de relieve el estilo habitual de operar de la Administración. Sin prisa pero con calma.

El caso del programa del Kit Digital

Esta ausencia completa de fiscalización e interés para conocer con objetividad lo que se ha hecho bien y mal, tratar siempre de mejorar lo que sea mejorable para ofrecer el mejor servicio posible al ciudadano (objetivo supuestamente principal objetivo del Estado y la Administración), puede aplicarse también al Kit Digital.

La falta de datos claros y de una fiscalización de los resultados de las mil millonarias ayudas, no es tampoco en estos casos una de las prioridades del gobierno, más allá de hacer declaraciones del «éxito» del programa, enumerando las estadísticas positivas claramente adaptadas al relato.

Con el programa del Kit Digital y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia pasa exactamente lo mismo. No existe ningún balance claro, que explique con todo detalle a quien ha beneficiado y cómo ha servido exactamente «a la gente» para «salir más fuertes».

Como es habitual en estos casos, se han dado cifras y estadísticas adaptadas al relato del «éxito» del programa y poco más. No se pone sobre la mesa cuantas empresas y profesionales autónomos tuvieron que cerrar desde 2021, o se dará voz a los afectados, de los problemas encontrados por receptores y agentes, o se harán estudios de los resultados prácticos de los proyectos llevados a cabo.

Todo se reduce a exponer de forma general las bondades del programa, sin hacer mención alguna a los problemas encontrados. Esto lo podemos ver con claridad en el documento publicado por el gobierno titulado Conoce el balance del programa Kit Digital para la digitalización de pymes y autónomos españoles. [4]

El documento se limita, como no podía ser de otra manera, a realizar un autoelogio del éxito «sin precedentes» del programa, la «sencillez en la solicitud y agilidad en la concesión» de las ayudas, «un ejemplo de gestión y colaboración público-privada», «al servicio de pymes y autónomos», y eslóganes similares.

Red.es, la agencia encargada de la gestión del programa, según el documento, ha llevado a cabo el programa mediante «un sistema de tramitación innovador que utiliza herramientas de robotización e inteligencia artificial, reduce la carga burocrática disminuye el número de documentos a presentar y acorta los plazos de concesión».

Esta afirmación choca con la realidad expuesta por mi propia experiencia y de los muchos profesionales y empresas que han contado la suya.

Pero a quién vas a creer, a quien ha tenido que pasar por la tramitación y le han exigido semanas después de enviar la solicitud tener que firman un documento en azul y no en negro, o a quien te dice que el «sistema ha permitido que las comprobaciones puedan hacerse en tan solo 3 minutos, frente a las 3 horas que suponían con anteriores procedimientos. Con ello se han conseguido que los plazos de concesión sean muy rápidos, si la solicitud es correcta la ayuda se concede en solo 15 días». En definitiva, la palabrería habitual pero sin exponer los hechos prácticos.

En este sentido, y como indiqué en el artículo anterior relacionado con los problemas encontrados por quienes recibían las ayudas, estas empresas o profesionales no tenían a nadie en la Administración a la que dirigirse para denunciar los desastres que recibían de los agentes digitalizadores que contrataban, para exigir que los proyectos fueran realizados con unos mínimos de calidad, cumpliendo con los requisitos básicos de buenas prácticas y seguridad en Internet.

Ni Red.es ni nadie en la Administración se preocupaban o hacían un seguimiento de los resultados entregados por los agentes digitalizadores.

Pero, ¿a quién vas a creer?, ¿a las personas que han pasado por estas experiencias resilientes o a quien te dice desde la Administración que tiene «todos los canales de atención y comunicación al servicio de pymes y autónomos»?

Propaganda Kit Digital
Propaganda Kit Digital

Conclusiones

Como ya avancé en mi primer artículo, esta es una experiencia personal y profesional, pero entiendo que tiene que haber y debe haber pequeñas empresas y profesionales del sector del marketing convertidos en agentes digitalizadores a las que le haya venido muy bien el programa.

Me gustaría equivocarme, y creer que mi experiencia y las del 90% de personas y empresas que he conocido han sido la excepción, y no la regla.

FUENTES

  • [1] Pymes y autónomos costean el ‘kit digital’ con sus ahorros porque el Gobierno no paga. https://theobjective.com/economia/2023-05-18/pymes-autonomos-kitdigital/
  • [2] Sanidad sigue retrasando la auditoría de la gestión de la pandemia: «No es prioritario». https://theobjective.com/sanidad/2022-05-16/ministerio-sanidad-auditoria-pandemia/
  • [3] ‘Covid-19’ y prospectiva en seguridad y defensa. https://agendapublica.es/noticia/13648/covid-19-prospectiva-seguridad-defensa
    Plan de Emergencias 2004 del Gobierno de Zapatero. Incluye protocolos para diversos escenarios de crisis, incluido el de pandemias. https://elpais.com/elpais/2004/12/21/actualidad/1103620625_850215.html
    Plan Nacional de Gripe 2005 / Plan de Pandemia de Gripe. Documentos con protocolos detallados sobre cómo prepararse y responder ante pandemias de gripe. https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/docs/PlanGripeEspanol.pdf
    Cuaderno de Estrategia 203: Emergencias Pandémicas en un Mundo Globalizado (Febrero 2020). Documento del Instituto Español de Estudios Estratégicos que analiza las amenazas pandémicas y sus impactos en la seguridad. https://publicaciones.defensa.gob.es/emergencias-pandemicas-en-un-mundo-globalizado-amenazas-a-la-seguridad-n-203-libros-pdf.html
    Entorno Operativo de las Fuerzas Armadas 2035. http://www.ieee.es/Galerias/fichero/OtrasPublicaciones/Nacional/2019/entorno_operativo_2035.pdf.
    Panorama de Tendencias Geopolíticas: horizonte 2040. https://www.ieee.es/Galerias/fichero/OtrasPublicaciones/Nacional/2019/panorama_de_tendencias_geopoliticas_2040.pdf
    Estrategia de Seguridad Nacional 2017 que advertía sobre la propagación de pandemias desde la región Asia-Pacífico. https://www.dsn.gob.es/es/estrategias-publicaciones/estrategias/estrategia-seguridad-nacional-2017
  • [4] Kit Digital concede más de 300.000 ayudas a las pymes y autónomos españoles para su digitalización. https://www.red.es/es/actualidad/noticias/kit-digital-concede-mas-de-300000-ayudas-las-pymes-y-autonomos-espanoles-para
  • [5] Perogrullada. https://etimologias.dechile.net/?perogrullada
  • [6] BOE» núm. 313, de 30 de diciembre de 2021. https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2021-21873
  • [7] ¿Cómo ser un Agente Digitalizador en el programa de ayudas del Kit Digital?. https://www.acelerapyme.gob.es/novedades/pildora/como-ser-un-agente-digitalizador-en-el-programa-de-ayudas-del-kit-digital
  • [8] No es oro todo el Kit Digital que reluce. https://balui.es/kit-digital/
  • ¿El Kit Digital es un fraude? – La realidad para el Agente Digitalizador. https://corecreativo.es/el-kit-digital-es-un-fraude-la-realidad-para-el-agente-digitalizador/
  • Un estudio revela que los directores de Red.es son los menos cualificados del sector público. https://theobjective.com/espana/politica/2024-06-24/estudio-directores-red-publico-barrabes/
Imagen de Álvaro Peredo Ballugera
Álvaro Peredo Ballugera

Álvaro Peredo es fundador de Galerna Estudio y director de proyectos desde 2008. Mi formación combina un perfil técnico y de gestión: soy Técnico Especialista en Informática de Gestión (FP de Segundo Grado, 1997–1999) y diplomado como Ingeniero Técnico en Informática de Gestión / Bachelor of Science in Computer Systems and Business Applications por la Universidad de Gales (1999–2002).

En los últimos 20 años he desarrollado más de 300 proyectos de diseño gráfico, desarrollo web, SEO y marketing digital para empresas y organizaciones de distintos sectores, entre ellas García Rama, Grupo Fresno, el Acuario de Gijón, el Jardín Botánico, Tecniberia y Berty’s Burger.

Además, he colaborado con agencias y medios del sector, participando en proyectos y publicando como autor invitado en plataformas como InboundCycle, Marketing4eCommerce, Raiola, Cyberclick, Mailrelay, Publisuites, Oink my God, TheVideoValley.com y TemplateMonster.

_ Te asesoramos sin compromiso _

SOLICITA PRESUPUESTO DE MARKETING DIGITAL
Los datos facilitados a través de este formulario serán tratados por GALERNA ESTUDIO S.L.U. con CIF B39706023 y domicilio en Calle San Fernando, 58, 8-D · 39010 Santander (Cantabria) de acuerdo con lo establecido en nuestra política de privacidad con la finalidad de poder enviarle información sobre nuestros productos / servicios. Los datos recabados por este formulario no se cederán a terceros salvo por obligación legal. Le recordamos que usted tiene derecho al acceso, rectificación, limitación de tratamiento, supresión, portabilidad y oposición al tratamiento de sus datos dirigiendo su petición a la dirección postal indicada o al correo electrónico info@galernaestudio.com Igualmente puede dirigirse a nosotros para cualquier aclaración adicional. En caso de no aceptación sus datos no serán tratados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *